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Hay un más allá / Carlo Trivelli

En el trabajo de Hugo Vásquez la presencia de veladuras ha sido una constante. Quizá como consecuencia de la grisura de Lima, Hugo fotografió personas mirando el mar, pero vistas a través de un plástico solo a medias transparente. Realizó retratos, pero apenas nos dejó ver a los individuos: el uso de distintos filtros permitía, apenas, entreverlos. Eran trabajos reflexivos, en los que tanto como aquello que era fotografiado, lo que Hugo nos ponía en frente era la materialización de la mirada misma.

Parecería, entonces, natural que la atención del artista llegara a centrarse, tarde o temprano, en la veladura misma, en aquello que dificulta o hasta impide la visión. Esa es quizá la génesis de su proyecto Niebla, en el que el protagonismo de las imágenes se lo llevarían las nubes y la neblina y en el que, en una suerte de inversión poética, no hay ya nada más que ver que aquello que nos nubla la visión.

Para un creador como Hugo, la búsqueda artística adquiere un carácter constante y por eso le depara, a la vuelta de un recodo en el camino o escondida en lo que parecía ser la búsqueda de otra cosa, hallazgos insospechados. En el caso de esta exposición, y tras varios experimentos con formatos distintos que intentaban darle la forma precisa a esas visiones de la niebla, un viaje familiar lo llevó a un lugar remoto en el que pudo ver y fotografiar el surgimiento de la niebla entre las montañas, su lenta invasión del espacio visible hasta conquistarlo por completo.

Lo que seguiría –y lo que el espectador tiene ante sus ojos en esta muestra– fue el desarrollo de una relación personal con ese fenómeno natural. Ahí están, para atestiguarlo, las imágenes de la niebla que le pone un límite a la visión, un límite concreto pero a la vez etéreo e inasible como las partículas de agua suspendidas en el aire. Pero están también los distintos experimentos –la generación de su propia niebla, los juegos con espejos, los videos– en que la búsqueda adquiere madurez y va más allá de la simple contemplación para convertirse en generación de posibilidades simbólicas: nublar la visión, quedarse en blanco, perderse, en fin, como formas de descubrir y asegurar que, a pesar de todo, hay un más allá.

 

Carlo Trivelli